martes, noviembre 25, 2014

FALTA CORAZÓN



La desafección por la política en España es de las mayores en Europa. La gente está asqueada. La aparición de Podemos, es una reacción de castigo a los grandes partidos nacionales. Los únicos que están aguantando ese voto castigo son los partidos nacionalistas. A los partidos nacionalistas la gente les vota con el corazón. Son partidos con monumentos erigidos a sus héroes, con museosllenos de símbolos. Tienen estatuas y tumbas donde yacen los huesos de gente concreta. Hace poco, el líder de ERC, Oriol Junqueras, lloraba a moco tendido en una entrevista de radio catalana, y todos se reían de él. Pero esa es la clave que explica su resistencia a los escándalos y el paso del tiempo: son relatos épicos que atraen los afectos de sus votantes.

Sin embargo, los partidos nacionales son partidos centrados en la economía (que es importante, pero no lo es todo), pero son incapaces de crear un relato coherente y afectivo de la historia de España, porque seguimos sangrando por la herida de la Guerra Civil y la Dictadura, que hace ya casi 40 años que terminó. Y España no es eso. España fue el primer Estado moderno de Europa, el primerpaís del mundo con unas Cortes Legislativas (León, 1181), el gran urbanizador y civilizador de América. Los partidos nacionales han sustituido sus valores y raíces ideológicas sociales por el márketing y la demoscopia. Y han dejado un enorme vacío que han ocupado con suma facilidad otros relatos épicos de nacionalismos periféricos mucho menos sólidos que la historia de nuestro país.

El error del PSOE es centrar su discurso en una solidaridad aséptica, sin rostro ni historia, sin héroes, sin bandera. En un patriotismo constitucional gaseoso. El otro partido nacional, el PP, tiene gran parte de su voto cautivo por motivos sentimentales, voto al que nunca ha prestado atención. Creen que van a ganar las elecciones si se centran en la economía. El PP ha renegado históricamente de cualquier relato que atrape a sus votantes emocionalmente. Nunca da la batalla cultural, huye del debate interno y externo como de la peste (la pantalla de plasma de Rajoy). Pero la gota que ha colmado el vaso de sus votantes, la prueba definitiva del desprecio a sus raices y los valores de sus votantes naturales, ha sido la no-reforma de la ley del aborto, que era un compromiso ineludible con esa parte del electorado que siempre votaba PP, aunque se tuviera que tapar la nariz por tantos escándalos. Por eso la Manifestación a favor de la Vida del 22-N, supone una ruptura definitiva que se hará sentir en las próximas elecciones.

Un partido político en el fondo es un movimiento social, al que se le tiene afecto si sabe cuales son sus raices (historia) y si si sabe mantener el rumbo hacia el futuro (valores). El PSOE sigue atrapado en la mercadotecnia de los valores difusos. Y el PP sigue sin darse cuenta de que ha despreciado durante muchos años la cultura y los valores de los grupos sociales que lo constituyeron. Como decía Chesterton, cuando un hombre pierde el corazón, pierde totalmente la cabeza.

martes, noviembre 11, 2014

DIE MAUER (EL MURO)





Se llamaba die Mauer, el Muro. Cayó de repente. Fue un shock. Creí que aquello iba a durar por lo menos dos generaciones más, cuando fuimos a visitar a unos familiares en Alemania Oriental en el año 83. Nací en Alemania Occidental a finales de los 60, y siempre tuve interiorizado el Muro. Mi madre, es de la parte oriental, y había marchado a estudiar a Alemania Occidental a principios de los 50, porque su país se estaba transformando en una enorme máquina estatal de espionaje, difamación y mentira, descrita magistralmente por el cineasta Von Donnersmarck en la película La Vida de los Otros. Al poco tiempo, mi abuelo recibió un chivatazo de un amigo que le avisó que la STASI (y 2), la policía política, lo iba a detener al día siguiente. Huyó con un par de maletas esa misma noche. Toda su identidad, amigos, familiares quedaron atrás. Así huyeron más de un millón de alemanes. Todavía hoy se refleja en los mapas demográficos la terrible diferencia de densidad demográfica que existe entre aquella tierra de éxodo y la parte occidental del país. Para parar la sangría, el Estado construyó lo que llamó un «muro antifascista». El muro estaba formado por dos alambradas o muros de tres metros a cada lado. En medio había una zona despejada llena de minas con torres de 15 metros. Murieron muchos alemanes, sobre todo jóvenes, al intentar salir de aquella cárcel.





Mi abuelo llegó a Alemania Occidental con lo puesto. Con casi 60 años tuvo que pedir favores y pasar dificultades a una edad en la que ya no está uno para esas cosas. La humillación, el destierro, la pérdida de su memoria genealógica, siempre sobrevoló su vida desde entonces. La guerra dejó su huella, pero la paz, pasó como un toro que se lleva los jirones de lo más profundo de tu identidad: tu casa, tu historia, tus nexos familiares. Y eso le pasó a muchas familias, a pueblos enteros, que quedaron atrapados detrás del alambre de espino y las ametralladoras. Y no sólo Alemania. Toda Europa quedó partida por la mitad. Europa del Este desapareció tras la alambrada en el agujero negro de la historia. Todos, absolutamente todos los que vivimos aquella noche del 9 de noviembre de 1989, lo recordamos como un milagro. En aquel entonces existían más de 70 think tanks dirigidos por sesudos expertos en la Unión Soviética y Europa del Este, que año tras año hacían sus informes. Ninguno lo predijo. Ni uno solo. Fue un milagro. Algo que se produce una vez cada 500 años. Tras el shock inicial, los estadistas de verdad, inmediatamente plantearon la expansión al Este de la UE. No pensaron en clave económica sino cultural y política. Europa tiene dos pulmones, y necesita de ambos para ser ella misma. Pero la cicatriz sigue existiendo. Europa del Este necesita todavía mucha ayuda de la parte occidental, sobre todo recuperar sus instituciones civiles, perder el miedo a la libertad. Cincuenta años de dictadura comunista no se olvidan en dos tardes. Ni mucho menos.


domingo, noviembre 02, 2014

CUESTION DE OVARIOS



Facebook y Apple han anunciado que pagarán el coste del tratamiento para congelar óvulos de aquellas empleadas que lo pidan. El tratamiento es caro:cuesta una media de 2000 € por año. Gigantes tecnológicos como  Apple y Facebook necesitan atraer a los mejores cerebros. Y como la naturaleza no es  estúpida,  resulta  que  los  seres humanos más  inteligentes  están distribuidos  al  50% entre  los  dos sexos.  Ahí  está  el  problema:  ambas empresas están perdiendo a la mayoría de las jóvenes brillantes en cuanto se deciden ser madres. Sobre el papel, Facebook y Apple dan buenos permisos de  maternidad, horarios  flexibles,  etc. Pero  este  tipo  de  políticas  les quita la careta y muestra su perversidad, porque al dejar  “la libre  opción”  a  las empleadas  para  que  congelen  sus óvulos,presionan a las que quieren ser  madres para  que retrasen la  maternidad hasta los 40 años. Y de paso, el mensaje subliminal ,es que la que es madreantes, mejor que se vaya. 

No me extraña que en Wall  Street,  la  idea de congelar  los  óvulos  gustómucho. En la jungla de cristal  de Manhattan, paraíso de los machos alfa,están extasiados con la medida. Incluso dedicaron una reveladora portada dela  revista Bloomberg  Businessweek:  Freeze Your  Eggs,  Free Your Career (congela  tus  ovarios,  libera  tu  carrera profesional). La  calculadora  de cualquier lobo de Wall Street echaba humo: un cerebro de mujer trabajando 12 horas produce mucho más que los 20.000 € que cuesta mantener los óvulos  congelados  desde  los  30  hasta  los  40  años.  Es una  medida  que demuestra la hipocresía de estas empresas, su avaricia y su desprecio a la identidad femenina, a la mujer. La gente, y sobre todo las mujeres, saben quelas empresas que exigen dedicación exclusiva y sólo se preocupan por sucuenta de resultados, te suelen poner de patitas en la calle cuando ya te hanestrujado.  Y te dejan de pagar el congelador de óvulos. Y resulta que enpocos años como no tenías vida privada, no tienes ni pareja, ni hijos, ni perroExcálibur  que  valga.  Porque  nunca  has  sabido  vivir.  El  capitalismo  que amaba a las mujeres. Claro. Bonito cuento chino. 

Diario Informacion, 1/11/2014

viernes, septiembre 26, 2014

Duermes

Aqui estoy otra vez
pensando en esa chica
que duerme
mientras mi alma parpadea
en la madrugada

Aquí estoy soñando contigo
despierto mientras
el mundo frio
me hace sangrar el alma
y me pregunto si mi amor por ti
romperá el hielo
del Mal



Aquí estoy mientras
¿como los llamo?
mientras ellos duermen
a mi derecha
y tu descansas en mi
corazón

Mi corazón, agrietado
mi cuerpo ya medio
en el camino
no deja de querer volver
a ti

Siempre te he querido
y esta noche me acurruqué
antes de que durmieras
y te pregunté de nuevo
si era cierto
que me querías

Tengo que acabar
seguir escribiendo
una clase para adolescentes
definiendo
lo que es amar el latido
de los que duermen a mi derecha
y descansar en ti

miércoles, junio 18, 2014

HIJOS




Somos hijos de nuestros padres, hasta que somos hijos de nuestros hijos. Aprender a vivir es aprender a recibir. Para transmitir la vida, hay que saber recibirla. Nunca pregunté a mis padres porqué me tuvieron, porqué quisieron recibirme. No sabrían decirme porqué. Soy superior a su razón. Soy más allá de la razón, corazón. Siempre sostenido por el corazón, al final, es eso. Soy la intuición de mi madre, la esperanza de mi padre. No sabían quién sería su hijo. Echar un boleto a un futuro más grande, donde el cariño roba espacio al tiempo, a las obligaciones, al dinero. Eso fui yo y lo sigo siendo para ellos. Intuir, esperar, amar. A tientas buscaban darle compañía al Mundo. Su mundo les gustaba, pero no les llenaba. Era y es una caja de zapatos grande, llena de técnica, economía, de datos triturados por un procesador que van del cero al uno y viceversa. Les faltaba algo. Y cuando llegué yo, se les quedó pequeña aquella esperanza. Soñaron más, con más valentía aún. Y siguieron haciendo añicos su razón, metiendo sus planes, su libertad, su dinero en una botella lanzada al mar inescrutable del futuro improbable de sus otros hijos que no tardaron en llegar.

Mis padres sabían que sería más de lo que ellos sabían. Sabían que después de nacer yo, su corazón sería más grande que su corazón. Y eso para ellos valía la pena. No hay tiempo para transmitir toda la experiencia de toda una vida durante un número corto de años, hasta que te vas de casa. Pero sí hay tiempo para sentirse querido y corregido, aceptado. Para echarte de menos, cuando lo tienes todo, pero todo resta, porque no estás tú. Cuando yo llegué, estaba más allá de su mundo. Era más grande que los telediarios, más grande que el Sputnik. Mi corazón latía al lado del de mi padre, acompasado al de mi madre, mientras JFK sonreía por el televisor. Mi futuro era su esperanza incierta. Mi libertad era su servidumbre hacia mí. Me encontraba muy cerca de ellos, pero ellos sabían que algún día estaría más lejos que aquel JFK que asomaba por la pantalla del televisor. Lejos, pero más dentro de ellos que nada de lo que haya existido jamás. Se tienen hijos, porque se tiene esperanza. “El hombre no puede vivir sin esperanza, porque su vida condenada a la insignificancia, se convierte en insoportable” (Juan Pablo II). Les doy gracias desde aquí. Lucho para seguir aprendiendo de ellos, para no defraudar su esperanza.  

martes, junio 17, 2014

Ya sé







Ya sé:
no soy aquel que tu creías
no cubro las expectativas

Saben en el Cielo
que el tortuoso camino
que te atrapa en mi destino
no está sometido a la suerte
va más allá de este camino
por encima de la muerte

En el suelo estoy, caído
mil veces rehecho,
me levanto sin miedo
con tu palabra en el pecho
mi corazón late fuerte
va más allá de este camino
por encima de la muerte

yo te quiero
sin medida
con amor sincero

lunes, junio 02, 2014

ZOMBIES

 

 
 
La abdicación del Rey es un hecho extraordinario, pero esperado. Su salud así lo reclamaba. Pero no sólo era una cuestión de salud. La Corona no ha estado a la altura de la crisis. La gente percibía que el Rey se lo pasaba en grande con los que mandan, mientras que ellos lo estaban sin seguro de paro, desahuciados de sus casas. Se percibe con fuerza que el vértice de nuestro entramado institucional está totalmente corrompido, donde los cargos se cambian como cromos, donde se cobra en BUn sistema que dirigido por una claseextractiva que no nos representa, porque vive en otro mundo.

Todo ha estallado en las elecciones europeas.Arriba, nadie se había enterado, porque las asociaciones trabajadores, empresarios, intelectuales, funcionarios, familias, profesionales,etc, que en cualquier democracia sana son la correa de transmisión de los problemas y propuestas de la sociedad, están secuestradas por el poder político que las controla con las subvención, y las excluye de los debates. Hasta que una mañanase levan se levantan de la resaca electoral, y ven que esto va en serio, ven a un tipo con coleta enseñando los colmillos, dispuesto areventar el sistema. Y asustados, proyectan los votos de las europeas y observan que Pablo Iglesias, va a subir mucho, mucho en las elecciones del año siguiente. Y se ponen las pilas temblando, porque ven que esto se va al garete. Y eso es lo malo y lo bueno de la situación.

A partir de ahora, vamos a ver política de verdad. Debates de ideas mezclado con demagogia a cara de perro. Jóvenes que nadie conoce, excluidos de nuestro sistema laboral, hartos de mentiras, sobradamente preparados intelectualmente pero con poca experienciaque invaden la escena pública mientras que los que estaban sentados miran asustados sin entender lo que pasa. Viene lo peor y lo mejor. Vuelve el discurso, las propuestasarriesgadas. Nos la jugamos. Y todos estosArriolas, expertos chupatintas que cobran un pastizal del régimen ultra-relativista en el que vivimos, se irán por el desagüe. En unos meses. PP y PSOE son ahora mismo unos zombiesandantes. El PP más que el PSOE. Porque como dijo Flaubert, la burguesía se caracteriza por el pensamiento bajo: el dinero, los placeres. El encefalograma plano. Y eso se acabó. Comienza otra época. Para bien o para mal. Depende de nosotros. No de ellos. De nosotros. Participen, muévanse políticamente. Si no lo hacen, luego no se quejen.

martes, junio 11, 2013

GRACIAS, RAFA


Pincho el periódico. Todo es derrota. Y lo que más duele. Tengo la sensación de que el siglo XX y el que nos ocupa no cree en el arte, en la belleza. Veo una entrevista a Álvaro Pombo, escritor de larga carrera. Y atrapa esa sensación con la maestría del músico que lleva toda una vida afinando las cuerdas de las palabras, diciendo que “la idea del amor, como la de Dios, es imposible”. ¡Ay!

Sigo leyendo, y cuentan que un artista callejero pintó en una pared de Londres a un niño esclavo cosiendo dos banderas inglesas, reflejo de este asqueroso capitalismo global que no paga impuestos y esclaviza a niños en Bangladesh. Increíblemente arrancaron el trozo de muro de la pintada, y se la llevaron a Miami donde ha salido a subasta a un precio de 500.000 dólares. No hay mejor metáfora para nuestra época: un artista callejero grita en un muro. Unos chorizos de guante blanco arrancan legalmente (no tiene dueño) la pintada y la subastan en la cuna del capitalismo. Pero gracias a eso, la denuncia escapa del muro y llega a las pantallas del mundo. El arte derrotado y prostituido por el dinero, a pesar de todo, sigue gritando.

Sigo leyendo y veo un artículo que habla de una exposición del escultor Alberto Giacometti. Sus esculturas extremadamente alargadas y tristes, encarnan el agotamiento del hombre contemporáneo dueño de una razón técnica poderosa, que le hace alargarse, elevarse más allá del cuerpo, pero que ha perdido el sentido, a la que se le ha escacharrado la brújula. El hombre contemporáneo mira para arriba con el cálculo y la técnica, se estira, pero se sabe derrotado y triste, porque no hay un último amor, no hay Dios, no logra despegarse del suelo. No hay equilibrio de la razón, no hay co-razón. Y por eso ahoga y censura una y otra vez la pregunta de Leibniz ¿por qué existe el ser y no la nada? De ahí que el arte contemporáneo no refleje casi nunca equilibrio ni proporción. Desde la música estridente a la deformación de los rostros de Francis Bacon, desde los gordos de Botero a los nidos de autopistas de seis carriles. La nuestra es una razón sin corazón. Y el corazón es el que intuye la belleza. Como decía el gran poeta indio Tagore, una razón toda lógica, técnica, es como un cuchillo sin mango: hiere a quien lo empuña.

Ya cansado, doy una última oportunidad a mi sed de algo bello y grande en este día pequeño. Y aterrizo en la sección de deportes. Y allí está el gran Rafa Nadal ante Djokovic, ante Ferrer. Y el periodista desahoga toda su rabia y comienza a describir la gesta épica de Rafa Nadal en Roland Garros. Una gesta que muestra la sed inmortal de belleza y de justicia: dos hombres enfrentados en igualdad de condiciones y reglas, sin trucos, sin dopajes. Más allá de la gloria y del dinero, luchan por la perfección, por la victoria justa que siempre es la única victoria grande. La lucha de personas de carne y hueso que llegan casi al límite de la perfección. Hombres imperecederos. El deporte, bien lo sabían los griegos, es la cuna del arte. Héroe de carne y hueso, que superó a su rodilla. Héroe que se desfondó cuando sus padres se separaron, que renació cuando sus padres se reconciliaron. Ser humano. Lleno de técnica, de trabajo duro, de cálculo y de fuerza. Lleno de pasión y de cariño; de un elevadísimo sentido de la justicia y la belleza. Gracias Rafa. Rafa es sencillamente así. Quiere superarse. Por amor a la belleza. Porque tiene corazón. Y por eso, tiene razón.

jueves, junio 06, 2013

Yo siempre te quise, siempre te querré, siempre volveré a ti


Yo siempre te quise
y nunca te olvidé
aunque
a veces parezca
que no estoy
sigo respirando por tus labios
porque
cuando no me hablas
no corre el agua de la vida
por mis venas

Siempre estuve aquí
para ser contigo

El camino nos ha dejado
rotos
el sol nos ha dejado
quemados

Por eso, es ¡ahora!
cuando necesitamos volver
a ese territorio sólo nuestro
a ese tú en mi
y yo en ti
donde sólo se oiga
el rumor de las olas suaves
de mi corazón
que se gasta alegremente
en la playa infinita de tu cuerpo

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martes, abril 02, 2013

Mi Corazón





Mi corazón es tan pequeño
y el mar tan grande
pequeño es el tiempo
e infinita es la vida

Mientras sonríes, pienso
que difícil fue conocerte
¿cuantos trillones de veces tropezaron
mis átomos en las estrellas
antes de llegar a ser nosotros?

Eres lo más grande
y te has hecho el más pequeño
pero mi alma es,
lo que yo te ame

Dejar de aprender cosas
no hay tiempo
además, ya lo vi todo
conocer sólo lo imprescindible
para ser feliz:
Tú,
ella
los hijos,
mis padres,
los amigos

Que pequeño es el mar
lleno de vacío
como el cosmos infinito
no me hace falta
sólo tu Nombre
aplaca
la sed del mar
da paz
a la maldad
refugio
a la inocencia
comprensión
al corazón del amigo


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miércoles, febrero 20, 2013

BENEDICTO.... ¿porque?


Estaba trabajando cuando me llegó un email de un gran amigo mío que es ateo. Y como sabe de que pie cojeo, me manda un emilio urgente: “¡¡El Papa Benedicto ha renunciado!!”. Por supuesto, no me lo creí. Pero como trabajo con ordenador, comencé a abrir pestañas y a poner los buscadores a toda mecha. Quería confirmaciones. Todos los medios españoles online daban la noticia. Me metí en la CNN, y bingo, también lo daba. Fue como un mazazo. Por último, entré en la pagina web de la agencia de noticias del vaticano, y allí estaba la confirmación. Otro mazazo.

Ya por la tarde leí la breve alocución de renuncia en calma. Era algo inaudito. Yo soy alemán de corazón, y quiero mucho a este Papa y al que fuere. Y sé que este hombre es un grandísimo teólogo, grandísimo intelectual, sabio donde los haya. Es la humildad en persona. Enamorado de Jesucristo. No podía entenderlo, pero si alguien sabía lo que había hecho, era él. El Papa acababa de terminar su trilogía sobre Jesucristo, que había comenzado por la vida pública, muerte y resurrección para terminar por el principio de la vida de Jesús, porque según comentó en alguna ocasión, no sabía si Dios le daría el tiempo. Ya percibía que le faltaban las fuerzas. Yo acababa de leer esta última joya escrita con un estilo sencillo, pero que tiene muchísimas capas de profundidad. En una entrevista reciente, Peter Seewald el amigo periodista que ha pasado muchas horas de entrevista con el entonces Cardenal Ratzinger y el ahora Benedito XVI, ha dicho que mientras le entrevistaba para otro libro, lo encontró mucho más delgado y frágil, aunque no enfermo. Ha perdido la visión en su ojo izquierdo, y está perdiendo audición en un oído. Hace unos años le instalaron un marcapasos.

Pero sobre todo, el Papa ha renunciado porque no se ve con fuerzas para realizar la tarea fundamental, la Nueva Evangelización. A finales del año pasado, terminó el Sínodo para la Nueva Evangelización, verdadera piedra angular de la Iglesia del Siglo XXI. Y en Julio de 2013 hay una cita ineludible del Papa con los Jóvenes en Río de Janeiro, la Jornada Mundial de la Juventud, el verdadero fruto del Concilio Vaticano II. Pero el Papa no podía ir. Los médicos le habían prohibido hacer viajes trasatlánticos.

Benedicto XVI fue elegido en uno de los Cónclaves más rápidos de la historia, en medio de una conmoción mundial tras la muerte de Juan Pablo II. Los cardenales tenían que atravesar mareas humanas para llegar al Vaticano. Obedeciendo se vio obligado a aceptar. Su hermano George, se enfadó mucho de su elección. Tenía preparado un sitio en su casa, un retiro rodeado de libros y un piano. Pero Dios tenía otros planes. Él mismo se consideraba a sí mismo un Papa de transición, como Juan XXIII. Igual que  Juan XXIII, que anunció en 1959 a un grupo de cardenales su intención de convocar un Concilio tras una ceremonia litúrgica en San Pablo Extramuros, dejando a todos con la boca abierta, Benedicto XVI ha anunciado su renuncia de forma sorpresiva, aunque lo llevaba meditando desde hace tiempo. Ya en 2009, había dejado encima de la tumba de San Celestino, un papa santo que renunció al papado, el palio papal. Ha sido una decisión tomada en conciencia, tras rezar intensamente durante más de un año. El dilema moral le ha dejado agotado, porque es una decisión muy grave. Por un lado veía claramente que la Iglesia necesitaba una persona vigorosa, para hacer esa Nueva Evangelización, porque para lograr eso hay que gobernar con firmeza la Santa Sede, viajar, comunicar y desplegar una intensa actividad, cosa que él no podía. Por otro lado, suponía romper con una tradición continua de la Iglesia, que puede provocar la ruptura de la unidad de la Iglesia, porque si un Obispo de Roma dice una cosa y otro Obispo emérito de Roma dice otra, causaría una confusión enorme entre los fieles.

Respecto al primer dilema, parece prudente reformar la administración de la Santa Sede y de la Iglesia en general para lanzarse a esta inmensa tarea, la Nueva Evangelización. Hay que abandonar decididamente las aguas superficiales del mantenimiento institucional, como dice George Weigel. La Contrareforma ha acabado y estamos en una nueva era. Las actitudes de autosuficiencia, el apoyo en el poder político, los grandes medios a nuestra disposición, se han acabado.

En 1969, al poco de terminar el Concilio Vaticano II y unos meses después de la decisiva Revolución de Mayo del 68 y de aterrizar el primer hombre en la Luna, el joven teólogo Ratzinger que había acompañado al Cardenal Frings al Concilio como asesor en cuestiones teológicas, predicó una serie de cinco homilías que se emitieron por la radio y que más tarde se han publicado en inglés bajo el título de “Faith and Culture” (Fe y Cultura). En dichas homilías advirtió proféticamente que la Iglesia de finales del siglo XX y del siglo XXI sería una Iglesia con muchísimos menos miembros, que se vería obligada a abandonar muchos sitios de culto, cuya influencia en las decisiones políticas pasaría a ser prácticamente irrelevante. Pero al mismo tiempo advirtió que una nueva Iglesia aparecería y que sería una Iglesia “más sencilla y más espiritual”. El joven teólogo estaba convencido de que la Iglesia estaba pasando por una era similar a que se produjo en la historia humana en el momento de la Ilustración y la Revolución Francesa. Para Ratzinger el momento histórico del Concilio Vaticano II y de Mayo del 68, era un momento decisivo sin precedentes en la historia de la Iglesia y la Humanidad. El joven teólogo llegó a afirmar que “este momento histórico que vivimos es un punto de inflexión tan decisivo que el movimiento desde la sociedad Medieval a la Modernidad me parece, en comparación, insignificante”.

La tentación de la Iglesia del Post-concilio de transformarse en una ONG de trabajadores sociales, secularizada y sujeta a los vaivenes políticos y económicos y morales dictados por las élites de la tecnoestructura burgues-liberal desde los medios de comunicación de masas, ha ido desapareciendo en las décadas posteriores al Post-Concilio. La labor de aquellos que desde dentro de la Iglesia relativizaron la Fe y la moral, se ha disuelto. No ha dado fruto, es decir, no ha sido seguida por las nuevas generaciones, que han abandonado la Iglesia en masa. Ese relativismo buenista, esa moral laxa, no ha producido fecundidad ni vocaciones. La Iglesia está para salvar almas, y salvar almas significa que conozcan al Dios revelado en la Escritura, la liturgia, la oración y los sacramentos, verdadero corazón de la Iglesia. La vida contemplativa, los religiosos de clausura, siempre han sido el tesoro de la Iglesia. La adoración a Dios es lo que salvaguarda al hombre. No existe la Iglesia sin la oración, sin los sacramentos. Y de ahí nace la caridad. El servicio.

La Iglesia actual ya es más pequeña. Las bodas canónicas “reales” ya son una minoría. El número de fieles se ha reducido y se reducirá aún más, y eso llevará asociado la pérdida de privilegios sociales, pérdida de edificios, pérdida de relevancia social, de instituciones educativas que eran “supuestamente católicas”. Las estructuras de la Iglesia que fueron construidas y apoyadas por el Estado Confesional surgidas de la Contrareforma, desaparecerán. El catolicismo recreativo, ese que reserva una hora de ocio semanal los domingos, desaparecerá.  Llegó la hora del catolicismo vivido cien por cien, donde la oración y los sacramentos con como el respirar, donde con la alegría, la sinceridad, la caridad allí donde estemos, daremos testimonio en un mundo que no tiene futuro, que está deshecho. Como afirma el Cardenal Schönborn, una sociedad que apuesta por la anticoncepción, el aborto, y el matrimonio homosexual, más allá de las consideraciones morales, es una socidad que ha dicho no al futuro.

Bienvenida sea la muerte de todo este edificio de cartón piedra, de gente que es católica por tradición, por costumbre, por aburrimiento. Es hora de implicarse. La Iglesia del futuro, advertía ya entonces Ratzinger, es una Iglesia de pequeños grupos, de movimientos minoritarios pero vivos y encendidos de amor al prójimo, donde la Fe ocupa el centro de la vida. Es la Iglesia de la Nueva Evangelización, un lugar donde por cierto, hay muchos jóvenes que buscan la verdad auténtica, no grandes estructuras vacías, actitudes de suficiencia. Menos es más.

El Papa sabe, y lo acaba de decir a los seminaristas en Roma, que el verdadero Concilio ha emergido cada vez con más fuerza, y que el Concilio virtual, el Concilio interpretado bajo la hermanéutica política de las democracias burgueses-liberales, ha muerto. Ahora emerge el verdadero Concilio, y ahora es el momento histórico para reconstruir todo desde abajo.  Ahora, es el momento de reformar y renovar la Iglesia de verdad, pero para servir a la Iglesia como ella necesita ser servida, hay que actualizar los instrumentos y los medios. Y Roma no funciona bien. Los escándalos del Vatileaks, la pederastia, losLegionarios, las sucesivas meteduras de pata de comunicación, el intento fallido de reforma de las finanzas, etc, etc, lo confirman. Hace falta una mano joven, con dotes de mando. Porque los jóvenes están fuera, y la Evangelización está esperando. Sencillez evangélica.

Al renunciar, el Papa ha recordado con hechos que el Papado no es el puesto de un monarca absoluto, entre otras cosas, porque gracias a Dios, la Iglesia ya no tiene los Estados Pontificios, ya no tiene poder militar, ni económico, y casi ningún poder político. Sólo tiene voz moral. Solo puede pedir, comunicar, proponer, dar ejemplo. Es decir, servir. Por eso, con este gesto, Benedicto XVI ha reforzado el Ministerio Petrino como “servicio”. No creo que a partir de ahora los Papas renuncien a partir de una edad de forma automática. Eso será una potestad que deberá administrar cada Papa. Pero ya no será una excepción. Se pondrá, en primer lugar, la capacidad de servir a la Iglesia. Mientras Pedro no renuncia, es Pedro. Solo puede renunciar libremente el mismo Papa. Si renuncia, otro es elegido para servir a la Iglesia, que no es la Iglesia de Pedro, sino de Jesucristo.

El teólogo más respetado del siglo XX por el mundo católico, el protestante y el ortodoxo, ha dado ese paso. Es la persona más preparada, la que mejor conoce las leyes y la teología y la Palabra Revelada. Si lo ha dado, es porque Dios se lo pedía, y porque se podía hacer. Y la renuncia va más allá de Roma. Esa renuncia, abre también las puertas a la unidad con la Iglesia Oriental. Los ortodoxos necesitarán tiempo para asimilar un gesto de este calado. Pero sin duda producirá frutos de unidad. Ya no es el Papado de Roma contra los Patriarcas. Se trata de servir, de acercar a las almas a Dios con los sacramentos y la liturgia de la Iglesia, no de encerrarnos en privilegios y en tronos, y en yo-soy-mas de Pablo que de Apolo. Mientras el pulmón oriental y el pulmón occidental de la Iglesia luchaban entre sí, el escándalo de la división plantó la semilla de una sociedad donde la religión y la creencia en Dios era visto como la causa de la guerra, del odio y del mal. Así se construyó una sociedad donde Dios ya no tiene cabida, una sociedad llena de leyes y grandes principios listos para funcionar, pero que no puede acoger al hombre de carne y hueso, desde que nace hasta que muere, que no es capaz de darle esperanza y luz.

Otro gran Papa, San Gregorio Magno, se denominó a sí mismo como “Servus servorum Dei”, siervo de los siervos de Dios. La sede de Pedro es para servir a la Iglesia.  No es de extrañar que San Gregorio fuera el que dirigiera con mano firme a la Iglesia en un momento histórico en el que la Iglesia Católica había sido reducida a un rincón oscuro del sur de Europa mientras los bárbaros destruían todo lo construido por la civilización Romana. Pero con este espíritu, logró sentar las bases de una Evangelización que llegó a extender la Cristiandad siglos más tarde hasta los últimos rincones del continente Europeo.

Con este gesto de un Papa Santo, el Espíritu Santo no se dejará ganar en generosidad. Seguro que el nuevo Papa dará un empujón definitivo a la Barca de Pedro, y dirigirá con seguridad el timón mar adentro para convertir y evangelizar el mundo del siglo XXI. Ecclesiam tuam semper reformanda, Domine!


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